Navaluenga bajo el granizo: Épica y valor en la Prueba de Aptitudes Naturales

La cinofilia de campo no entiende de comodidades, y lo vivido el pasado 9 de mayo en el municipio de Navaluenga (Ávila) es la mejor prueba de ello. Bajo unas condiciones meteorológicas extremas —con lluvia persistente, frío intenso y fuertes granizadas— se celebró la Prueba de Aptitudes Naturales (PAN), organizada por el Club del Epagneul Bretón.

A pesar de las inclemencias, que obligaron a interrumpir los juicios momentáneamente debido a la violencia del granizo, la valentía de los jueces y participantes permitió que la jornada concluyera con éxito, demostrando la dureza y el compromiso de quienes viven por y para el perro de muestra.

Británicos al límite: El triunfo de la Pointer «Summa»

El exceso de humedad en el terreno no facilitó la labor de los perros, pero la calidad genética se impone incluso en los escenarios más hostiles. En la batería de razas británicas, que contó con 11 ejemplares de Pointer, Setter Inglés y Setter Gordon, la jueza Sandra Turrado destacó la excelente labor de los binomios.

Tras una jornada de gran exigencia técnica, el reconocimiento al Mejor Ejemplar Británico de la prueba fue para:

  • Summa od Ivanica (Pointer), propiedad de Roberto Carlos García Fernández.

El Epagneul Bretón busca a sus «Jóvenes Promesas»

Por su parte, la batería dedicada exclusivamente al Epagneul Bretón fue juzgada por Ricardo Meneses. Con 9 ejemplares en liza, el rigor del juicio se centró en detectar ese instinto y pasión natural que define a esta raza francesa.

La gran protagonista de la batería fue Yuca del Matochar, propiedad de Miguel Faro García, quien gracias a su brillante actuación logró la clasificación directa para la Final del Jóvenes Promesas que se celebrará en la próxima Monográfica del club.

Asimismo, el juez hizo una mención especial por su buen trabajo a:

  • Xila de Vallalber, propiedad de Adolfo Portillo Fernández.

Resiliencia en el campo

Desde Cinofilia.es, queremos hacer una mención especial a los jueces y organizadores. Mantener el criterio y la profesionalidad bajo una granizada no solo es una muestra de amor a la raza, sino un ejercicio de responsabilidad para identificar a los mejores ejemplares que garantizan el futuro funcional de nuestra cinofilia.

Navaluenga 2026 será recordada no por el mal tiempo, sino por la calidad de unos perros y unos guías que no se detuvieron ante nada.

Fuente: Club Español Epagneul Breton – CEEB

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